
Esta fotografía sin fechar muestra lo poco que ha variado la entrada al Palacio de los Condes de Cabra. Las palmeras no son tan altas como las de hoy, pero los jardines permanecen igual de floridos.

Esta fotografía sin fechar muestra lo poco que ha variado la entrada al Palacio de los Condes de Cabra. Las palmeras no son tan altas como las de hoy, pero los jardines permanecen igual de floridos.
La entrada a la Villa casi se ha mantenido en su aspecto en este tiempo. La puerta que accede al huerto del colegio de las Escolapias, donde hoy está la Oficina de Turismo, antes exponía en sus muros carteles a favor y en contra de la OTAN. Era 1986, el tráfico era escaso, no existía la pequeña glorieta en la Plaza Vieja y el único camino para ir a Lucena tenía 9 kilómetros. La torre del Palacio, admirable como siempre.